06 abril 2017

Reseña: Memorias de una Geisha




Título: Memorias de una Geisha
Autor: Arthur Golden 
Género: Ficción Histórica 
Páginas: 552 


En esta maravillosa novela escuchamos las confesiones de Sayuri, una de las más hermosas geishas del Japón de entreguerras, un país en el que aún resonaban los ecos feudales y donde las tradiciones ancestrales empezaban a convivir con los modos occidentales. De la mano de Sayuri entraremos en un mundo secreto dominando por las pasiones y sostenido por las apariencias, donde sensualidad y belleza no pueden separarse de la degradación y el sometimiento: un mundo en el que las jóvenes aspirantes a geishas son duramente adiestradas en el arte de la seducción, en el que su virginidad se venderá al mejor postor y donde tendrán que convencerse de que, para ellas, el amos no es más que un espejismo. Apasionante y sorprendente, memorias de una Geisha ha batido récords de permanencia en las listas de superventas de todo el mundo y conquistado a lectores en más de veintiséis idiomas. Su publicación en Suma coincide con el estreno en España de la superproducción basada en esta novela.


MI OPINIÓN


Memorias de una Geisha es una novela que no nos muestra una historia diferente o irreal y ficticia a la que, por lo general, estamos acostumbrados en los últimos años. Cabe destacar la capacidad del autor para contar una historia imaginada pero con tanta verdad escondida. 
El tema de la prostitución es un asunto, quizás complicado de entender, pero no imposible. Podemos pensar en la prostitución que existe en nuestro país y verlo seguramente de una forma poco agraciada, agradecida y poco respetada, sin tener en cuenta otros asuntos que rodea la prostitución. Ojo, hablo del respeto a un trabajo duro y muy difícil de vivir, más aun cuando no hay otra salida y no te queda otra...


Memorias de una Geisha nos habla de un mundo, que en la actualidad es más desconocido que otra cosa, y nos hace ver como tu propia vida -en este caso la de Chiyo como protagonista- puede cambiar de la noche a la mañana, y que todo lo que tenías desaparece en tu día a día. Habla de la historia en general de cómo viven las geishas a través de su protagonista; me atrevería hablar de la propia esclavitud a la que se ve sometida para poder sobrevivir y no acabar en la calle mendigando. Si, para mi eso también es esclavitud, no tener elección es un tipo de esclavitud no un tipo de vida, ya que no lo has elegido, y que además te venden desde niña para ser una geisha, siendo un mundo difícil de escapar.

Arthur Golden nos explica en estas páginas, tras una investigación exhaustiva por tierras japonesas, cómo es la vida de una geisha, cómo se hace una geisha, los detalles de su vestimenta, de su maquillaje, de sus movimientos tan admirados y excitantes para los hombres, la competencia entre geishas y a los retos que se enfrentan día tras día. Todo está pintando de una manera tan bella, que te hace desear tener esos kimonos tan asombrosos para ponértelos e incluso ser una geisha. Pero si observamos bien se puede comprobar que toda tu vida dependerá siempre de los demás, no de ti misma, porque ser geisha es para toda la vida. Acaba siendo el gran reto para las niñas que acaban en este mundo, el gran deseo para poder vivir de forma digna. Digna no quiere decir fácil. No creo que a nadie le guste tener que renunciar al amor y a la libertad aún cuando se gane mucho dinero por este oficio. Digamos que ser geisha te permite tener una vida -permitidme que lo diga así- más digna dentro del mundo de la prostitución. ¿Por qué pienso así? Pues porque vivir como una geisha, y no hablo de una geisha famosa, sino del montón, te hace moverte por lugares de lujo, gente importante, donde el hombre, quizás, respeta más a la mujer que es geisha, cuya virginidad es valorada y vendida por medio de pujas (desde mi punto de vista es indignante, pero al menos se valora), a la que alagan con regalos e incluso, si consigues tener un danna (así traducido como tu amo), puedes asegurarte una vida más tranquila y cómoda en todos los sentidos; puesto que, la función principal de una geisha es divertir y hacer compañía al hombre sin existencia de sexo de por medio, exceptuando el momento de la venta de la virginidad de la geisha. Creo que ya vais viendo la diferencia que hay entre la prostitución en vuestro país -sea donde sea- y ser geisha.

Independientemente de esta reflexión mía, Memorias de una Geisha me parece un libro muy bien escrito, con grandes descripciones y detalles de este tipo de vida; y aunque no me enganchó realmente la lectura hasta que más o menos llegué a la mitad del libro, la curiosidad que te crea en todas las páginas siempre está presente. Por ello, si aun no lo habéis leído os lo recomiendo al cien por cien, por ser una historia diferente a la estamos acostumbrados en la actualidad literaria.

Valoración: 5 sobre 5

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